Guía
Costeo básico: cómo saber si un producto es rentable
Muchos negocios descubren, después de meses o años, que su producto "estrella" en realidad no dejaba ganancia. El costeo básico evita esa sorpresa — y no necesitas ser contador para aplicarlo.
1. Identifica todos los costos directos del producto
No es solo la materia prima. Incluye mano de obra directa, empaque, fletes de entrada si aplica, y cualquier costo que puedas atribuir directamente a esa unidad. El error más común es solo contar el insumo principal y olvidar el resto.
2. Suma también una parte proporcional de tus costos indirectos
Renta, luz, supervisión — costos que no pertenecen a un solo producto pero que también los consume. Repártelos entre tus productos con un criterio razonable (por ejemplo, proporcional a las horas de producción o al espacio que ocupan).
3. Compara el costo total contra el precio de venta
Precio de venta − Costo total (directo + indirecto) = Utilidad real por unidad. Este número, no el precio de venta ni el volumen de ventas, es el que te dice si el producto realmente aporta al negocio.
4. Repite el ejercicio por cada línea, no solo a nivel empresa
Un negocio puede verse rentable en conjunto mientras algunas líneas pierden dinero y otras las están cargando. El costeo por producto es lo único que revela esa mezcla.
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